Mundo Virtual, participación real

Activistas exponen a Creando Espacios cómo incentivar la participación ciudadanía a través de las herramientas digitales, como Internet y aplicaciones


Las nuevas tecnologías de información y comunicación son un arma poderosa para disparar la participación social, coincidieron activistas digitales.


En el diálogo “Retos de la participación ciudadana mediante las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC’s)”, organizado por Creando Espacios el 26 de septiembre, urgieron a educar a la población sobre estas herramientas. 


Ximena Rodríguez, de Triángulo Digital; Jesús Cepeda, del Centro de Integración Ciudadana; Diego de los Reyes, de Grupo Nueva Prensa, y Ricardo Alanís, de Codeando México, advirtieron que el analfabetismo digital merma la participación ciudadana.


Y es que trasciende que en México hay apenas 51.2 millones de personas que tienen acceso a Internet, lo que no representa siquiera el 50 por ciento de la población, según el último informe de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI).


Esto sucede, informa la agrupación, porque el servicio es muy costoso y las personas con escasos recursos no pueden costearlo, pues en el 62 por ciento de los hogares con computadora no hay Internet.


Además, el INEGI reporta que apenas tres de cada 10 hogares tienen acceso a la Web.


Es por ello que Ximena Rodríguez inició el proyecto Triángulo Digital, que se enfoca en enseñar a usar de forma inteligente el Internet y los dispositivos electrónicos a tres grupos vulnerables: las mujeres, los niños y las personas de la tercera edad.


Diego de los Reyes destacó que el propósito de Nueva Prensa, el primer medio estudiantil digital del Tecnológico de Monterrey, es contribuir al desarrollo de la libertad de expresión inteligente en Internet.


De los Reyes enfatizó en que es necesario que las personas aprendan a consumir información confiable en la Red para empoderar a la población.


Asimismo, se subrayó la importancia de que los activistas digitales construyan vínculos para que los ciudadanos aprendan a exigir cuentas a sus gobernantes, en lugar de establecer una relación antagónica entre el Gobierno y la sociedad.


En esto coincidió Ricardo Alanís, quien manifestó que es necesario acabar con la desconfianza que los habitantes tienen de las organizaciones.


Alanís señaló que las organización no gubernamentales tienen el poder y la responsabilidad de ser un catalizador de la energía ciudadana disponible en las redes.


Jesús Cepeda expuso que el Centro de Integración Ciudadana está ofreciendo un servicio directo en el que los ciudadanos pueden dar seguimiento a quejas y denuncias que interponen a los administradores públicos.


Cepeda aseveró que ese es un modelo que ya funciona en algunas ciudades de Estados Unidos, donde los usuarios pueden enviar mensajes directos a los funcionaros públicos a través de una “app”, lo que genera un efecto de “acción-reacción”. 


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