Urge en México conciencia sobre armas

La laxa política armamentista de EU y la pasividad de los políticos mexicanos al respecto ha agudizado la violencia en el País, advirtió el investigador David Pérez Esparza.


La precaria regulación que Estados Unidos (EU) tiene sobre la venta de armas han exacerbado la inseguridad en México, indicó el investigador internacional David Pérez Esparza.

 

En el diálogo “El papel de la política armamentista de EU en la violencia en México”, organizado por Creando Espacios el 11 de septiembre, Pérez Esparza expresó que el comercio de armas en el sur de EU ha propiciado el incremento de violencia en el País.

 

El especialista en seguridad y justicia explicó que en el 2004 el entonces presidente de EU, George W. Bush, no renovó una ley que prohibía la venta de cierto tipo de armamento, lo que aumentó la producción de armas en los estados de la frontera sur.

 

Esto explicaría, indicó, porque del 2004 al 2008 México vio un repunte en homicidios y violencia de cárteles del narco, a pesar de tener condiciones sociales y económicas similares o mejores a la de años anteriores.

 

“Nos pusimos a analizar todas las variables en el país y el país es el mismo, básicamente el país es el mismo hace 10 años. Cuando eso ocurre (la agudización de la violencia) ¿Qué pasa? La explicación tiene que venir del extranjero”, señaló.

 

Esta afirmación coinciden con datos del Departamento de Justicia estadounidense, que estima que del 2006 al 2011 se confiscaron 94 mil armas a los cárteles mexicanos de droga, de las que 70 por ciento provenían de Estados Unidos.

 

El diario The Washington Post reportó en 2007 que cada día entraban 2 mil armas en promedio a México por la frontera norte, mientras que en 2013 informó que cerca del 80 por ciento de las pistolas de Centroamérica podrían ser originarias de EU.

 

Pérez Esparza considera la violencia producto de las armas ocurre en un fenómeno “cascada”, pues viene del norte con dirección al sur.

 

“Si ustedes se fijan, la ‘tragedia mexicana’ comienza primero en Tijuana, luego en Tamaulipas y luego en Ciudad Juárez”, precisa el investigador, “y a partir de ahí comienza como una cascada a bajar.

 

“Baja a Sinaloa, baja a Monterrey, a Torreón, a Veracruz.  Y si hoy analizan los medios, se van a dar cuenta que la incidencia delictiva más alta estaba llegando a Estado de México, Hidalgo, y va a entrar a la Ciudad de México”.

 

Un reportaje de CBS en 2011 también mostró que armas que EU vendía de forma legal a EU llegaban de forma legal a los narcotraficantes.

 

Por ello, Pérez Eparza subraya en que es necesario que los políticos mexicanos cabildeen con el Gobierno estadounidense para que ellos tengan más restricciones en la venta de armamento.

 

“Cuando México comienza a ver que hay más armas va con Estados Unidos y hace Iniciativa Mérida, que es apoyo en especie, es apoyo en armas”, apunta.

 

“México hoy está comprándole armas a los mismos señores que les venden armas a los criminales, y eso es lo peor que le puede pasar a un país”.

 

Ciudadanos armados
 
David Pérez Esparza también exhortó a los ciudadanos a concientizarse sobre los riesgos que implica que los civiles adquieran armas para su defensa propia.
 
Advirtió que en México ya hay miembros de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) que impulsan una legislación más laxa en cuestiones de armamento personal.
 
Esto coincide con la publicación de una nota en Milenio que revela que Nuevo León es el segundo estado del país con más solicitudes para un porte de arma personal, con 568 licencias otorgadas, sólo detrás de la Ciudad de México, donde hay mil 743.
 
 
 

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